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Neoclasicismo y nostalgia: Superman y La Legión de Superhéroes / Brainiac

Publicadas originalmente en Ultramundo

Superman y La Legión de Superhéroes Geoff Johns Richard Donner (6)

Superman y La Legión de Superhéroes (completa aquí)

Tenía que pasar, ya no ocurre pero tenía que pasar. Geoff Johns y Superman estaban marcados para cruzarse, era inevitable. Y no se puede decir que no salió algo bueno, quizás lo mejor de la reciente etapa del guionista, al tiempo quemado y distraído por otras obligaciones empresariales.

Johns, antes que guionista es un fan, uno fascinado ante la posibilidad de trastear con las historias y mitos de su infancia. Eso le convirtió en sus mejores años en un formidable fontanero de continuidades, capaz incluso de darle forma al imposible tótum revolútum donde estaba metido Hawkman, pero también lo conduce hacia o de colocar a Green Lantern, desde la tumba, en la cabecera de todo el Universo DC. Pero este carácter de fan entusiasta también lo ha conducido hacia lugares menos fértiles a la larga, incidiendo en su tendencia hacia el efectismo, lo grosero y las tendencias más desagradables del comic-book USA superheróico actual, incluida un sentido de la continuidad desquiciante, y en el caso de la DC en constante cambio, en constante huida hacia adelante. (…) LEER

supermanearthman201Johns toma la cabecera de Action Comics (unos años antes había estado en la de Superman para un puñado de números) usa una de sus técnicas habituales, consistente en sintetizar, con un poso nostálgico, distintas continuidades en una sola de coherencia suficiente y numerosos engarces con el pasado, algunos oscuros, los más cristalinos para cualquier lector familiarizado con el material; pero a la vez consiguiendo que nada de eso importe a la hora de seguir y disfrutar la narración si uno nunca ha leído ni un solo tebeo anterior del personaje. Estas dos características, por una parte aseguran dos tipos de público diferente y por otra se complementan, otorgándole al material un plus, una cierta pátina.

El Superman de Donner es el elemento amalgamante, puesto en primer plano por el elegante dibujo de Gary Frank –el cual encuentro personalmente siniestro por culpa de sus rostros pero que trae el sabor puro del cómic de superhéroes clásico- que convierte a Clark Kent en Christopher Reeve con una fuerza icónica y melancólica notable. A partir de este grado cero, Johns despliega una historia, engarzada con una saga previa de la JLA, que es la tiempo un remake/una evocación/una puesta al día de la primera aparición de la Legión de Superhéroes, una de las alineaciones más carismáticas y ricas del Universo DC y uno de esos conceptos de la Edad de Plata que son tan puros, tan simples, tan perfectos. (…) LEER

En el primer número, escrito para Adventure Comics en 1958 por Otto Binder y el gran Al Plastino, contaba la visita al (entonces) presente de una delegación de la Legión, Saturn Girl, Cósmico y Relámpago, con el fin de conocer a Superboy y llevarlo al futuro para convertirlo en miembro honorario de la Legión. Johns recrea aquí ese momento tan significativo con gran sensibilidad y lo convierte en el motivo de una nueva aventura conjunta, que a su vez incorpora a los favoritos del escritor, que no pertenecen tanto a esa época inicial como a las de los 70/80, los escritos por Paul Levitz y que contaban con los lápices, citados aquí pro Frank con sutileza de Keith Giffen o Steve Lightle.

El resultado es un magnífica saga autoconclusiva, una gran aventura de grupo con un Superman humanizado en el centro de la misma, un héroe por carácter, no por poderes –contrapuesto a un villano que los absorbe- que significa algo más allá de la acción y los colores y todo el envoltorio tan excitante del comic de superhéroes. Johns caracteriza con brillantez a un gran plantel de protagonistas y antagonistas, lo hace, además, en pocas viñetas, usando tanto el background de los mismos, como la información –directa e indirecta-que la página nos proporciona; y todo es melodramático y emocionante, urgente y épico, moderno y atemporal y ni tan siquiera importan demasiado los momentos en los cuales Johns se desliza hacia el sadismo y los detalles cruentos porque esa sensación de leer un tebeo que está pensado más allá de lo efímero, sin que esto implique pretensiones de ningún tipo y si un genuino amor por el material y el medio.

Superman Brainiac Geoff Johns

Brainiac (completa aquí)

No voy a revelar nada, pero este tomo de Superman contiene uno de esos momentos. De los que se te quedan pegados y te hacen tragar saliva. Uno de esos que muestran al héroe perfecto como alguien falible y que, por tanto, te reconcilian con él, te hacen admirarlo más al comprobarlo, después de todo, tan cercano a tu propia experiencia.

Superman, el superdios más rápido que una bala, llega tarde. Ni tan siquiera él puede detener aquello que es inevitable e inesperado, aquello que es estremecedoramente natural. Superman es sin duda más rápido que cualquier bala, pero no más que la tragedia que todos viviremos un día u otro. Superman se vuelve, de pronto, Clark Kent y así, quizás, nos damos cuenta de que siempre lo ha sido.

Geoff Johns, de modo muy sutil, explora a través de “Brainiac”, la historia principal que ocupa este tomo, la humanidad del dios solar y su doble herencia. La importancia de las raíces, de eso tan norteamericano que es la familia, los padres y los hijos. No es de extrañar, así, que recurra a Supergirl, adolescente varada en el tiempo, que al contrario que Clark Kent carece de referentes directos que la humanicen, permaneciendo alienada y alienígena, a la vez que extrañamente candorosa y pura.

supermanbrainiacEl dibujo de Gary Frank, dialoga con la época clásica que inmortalizaba como un ideal el film de Richard Donner en 1979, ayuda al lector a entrar fácilmente en la mezcla de nostalgia y modernidad, que no renovación, que propone (o propuso) Johns a lo largo de su etapa en la cabecera. Un estilo reminiscente no solo en el rostro y físico de Christopher Reeve, sino en un tratamiento estético general, en una sensación si se quiere, potenciada por la luminosidad de sus viñetas. (…) LEER

La memoria y la nostalgia, decía, vertebran esta historia. La nostalgia de la niñez en la granja de los Kent que Jonathan Kent recuerda desde su vejez en estampas de americana donde uno casi puede oír la música de John Williams rodeando los diálogos de padre e hijo, sobrios y sentimentales por igual. También la de una edad no recordada y un lugar fantástico, Krypton, cuya herencia Superman, ahora Kal-el, intenta perpetuar y homenajear sin, en realidad conocerla.

Kandor, ese alucinante concepto de ciencia-ficción imposible creado en 1958, en el número 242 de Action Comics por Otto Binder y Al Plastino, es el vehículo emocional y físico que pondrá en contacto a Superman con su verdadero Yo alienígena, con su dualidad. Como sucedía en la anterior entrega Geoff Johns ejecuta un elegante remake de una historia clásica para el lector de hoy (que funciona también para el lector-conocedor de la mitología Pre-Crisis del personaje) sin rastro alguno de intención irónica o posmoderna. El guionista reformula la premisa y acciones de aquel tebeo, con Brainiac, presentado de modo aterrador y casi inconquistable. Un enemigo en verdad formidable para el héroe, lanzado a la búsqueda del último kryptoniano y este descubriendo la existencia de Kandor, y con ella de vestigios vivientes del verdadero Krypton.

Geoff Johns hace, en definitiva, aquello en lo que es más brillante: explorar una vasta mitología y construir a partir de la misma una edificación narrativa y sentimental que sintetiza herencia (y de tal cosa, ya ha quedado dicho, habla este tebeo) y futuro, planteando aquí los antecedentes de toda una macrosaga que, de inmediato, iba a interrelacionar todas las series del personaje y adyacentes llevando a una escala global el conflicto de personalidades de Superman entre su doble naturaleza humana y alien.

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2 comentarios el “Neoclasicismo y nostalgia: Superman y La Legión de Superhéroes / Brainiac

  1. John Space
    3 Dic 2014

    Esperemos que su Nu52 Superman sea igual de bueno (pese a Romita Jr.); y que algún día escriba de nuevo la LoSH, que se le daba bien; y que vuelva Bizarro Brainiac, que era de lo más hilarante; y…

    • adrián esbilla
      3 Dic 2014

      Está muy irregular Johns últimamente, y demasiado gore y repetitivo. Esto Supermanes están muy bien porque, básicamente, son remakes de historias clásicas y demuestran que estas siguen funcionando. Todo lo de Kandor, ya en plan macrosaga no lo he leído…

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