El hombre dibujado

la esbilla entintada

Oscuro universo pop: el Detective Comics de Barr y Davis

Publicada originalemente en Ultramundo

Batman Mi principio… Y mi probable Fin - Grandes Autores de Batman Alan Davis (1)

La capacidad de adaptación de Batman, la formidable elasticidad del arquetipo de hombre misterioso, de aventurero enmascarado que representa, destilada, es tal que en los felices, comiqueramente hablando, años 80 convivían en su dos cabeceras el relato noir de contornos realistas y la fantasía camp oscurecida por el tiempo y la posmodernidad. (…) (LEER)

06302010103b393b01am(…) En pleno nacimiento de la Edad Oscura a Barr y Davis no se les ocurre otra cosa, quizás proporcionalmente más audaz que la mirada de Frank Miller o de Alan Moore sobre el personaje en “La broma asesina”, que acercarse al mito desde una idea que podría resumirse en los tebeos de antes escritos ahora. En realidad estos seis número anuncian, y en parte condensan con gracia, todo el planteamiento que Grant Morrison desarrollaría mucho más tarde en su larga estancia en “Batman”, principalmente en aquella desarrollada bajo al cabecera “Batman & Robin”, análoga a la que Barr y Davis usan aquí recuperando incluso su logo clásico.  La serie escrita por Morrison responde a unas aspiraciones similares y reconoce a esta de 1986 como referente válido y directo para su propia experimentación con los límites del personaje. Esta (demasiado) corta etapa reivindica la luminosidad, el humor y el absurdo de la serie televisiva de los sesenta y del nonsense psicodélico de la Edad de Plata –memorable el número de Batman víctima a una droga del Espantapájaros que anula el miedo- pero, mágicamente, lo hace convivir todo con una mirada adulta, tenebrosa que cristaliza en unos tebeos dinámicos, ligeros, deliciosos, pero también nostálgicos y reflexivos (sobre el medio, sobre el personaje,…) sin necesidad de alardes.

alandavisandmikewbarrbaNúmeros autoconclusivos conducidos por el leitmotiv, obsesivo, de la pérdida, esa posibilidad de muerte que siempre ronda a Batman y Robin. No en vano se inicia con Batman viendo rota su relación con Catwoman – especialmente brillante resulta el final del número 570, con Batman derrotado, gritando un espeluznante “Para de reír”¿Me oyes Joker?” mientras le golpea con una violencia desmesurada- y se cierra en un hermoso número recapitulativo donde el héroe vela por un comatoso Robin.

Wike W. Barr, guionista hoy olvidado pero responsable de piezas clave del cómic de la década de los 80 como la portentosa “Camelot 3000” en compañía de Brian Bolland o la magnífica “Batman: hijo del Demonio” dibujada con glorioso estilo ideal-realista por Jerry Bringham –y de la cual Morrison recuperaría al hijo natural de Bruce Wayne y Talia Al Ghul- no pretende negar la “adultización” del cómic superheróico, autoreflexivo y consecuente, de la época, sino intentar probar como aquello afectaría a un universo colorista, más ingenuo, más acostumbrado al melodrama naïf que a la neurosis batman-zinco-9-terror-en-venta-alan-davis_MLA-F-4487098967_062013contemporánea. La gracia natural del dibujo elástico y estilizado de Alan Davis (con tintas del gran Paul Neary) y el colorista acabado de Adrienne Roy completan las intenciones del conjunto que incide en temas batmanianos como la responsabilidad y plantea un mundo de tebeo, y esto es algo que a veces los autores del personaje olvidan absorbidos por el afán de realismo, dominado por la presencia constante de lo absurdo, el contacto, cotidiano y temerario de Batman con la locura, su espelúznate familiaridad con los extremos más euforizantes y psicodélicos de la demencia y la violencia.

Barr y Davis no solo presentan a sus versiones de Catwoman o el Joker también se atreve a recuperar a villanos potencialmente ridículos como El Espantapájaros y sobre todo el Sombrerero Loco a los cuales convierte en verdaderamente amenazantes sin que ello suponga perder sus atributos pop; muy al contrario, emplea todo ese delirio a colores para contrastar la genuina peligrosidad letal de sus actos con los cómico y apayasado de sus métodos dando como resultado un singular efecto siniestro en la dinámica entre héroes y villanos, en su cualidad especular, en su cercanía en definitiva. (COMPLETA)

alandavis05

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2 comentarios el “Oscuro universo pop: el Detective Comics de Barr y Davis

  1. John Space
    3 Ago 2013

    Barr es bueno… a veces. En su día me gustaron su Camelot 3000 y su Batman Año Dos, pero actualmente no resisten una segunda lectura; sobre todo este último, aunque claro, continuar la historia de Batman después de Miller no es tarea fácil.
    Su Hijo del Demonio es un mejor Batman, pero en su día me repugnó (y me sigue repugnando) la excesiva violencia de algunas partes. Eso sí, su Outsiders sigue siendo una gozada, ayer y hoy.

    • adrián esbilla
      3 Ago 2013

      Esto está en la línea Outsiders. Lástima de los pocos números, aunque en ellos ya establece el tono y la intención.
      El Batman Año Dos resultó muy mediocre, precisamente por apartarse del tono de estos números e intentar una secuela imposible.

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