El hombre dibujado

la esbilla entintada

El gran chamán del siglo: Alan Moore. Storyteller.

Íntegra en Ultramundo:
http://cineultramundo.blogspot.com.es/2013/03/critica-de-alan-moore-storyteller-por.html

Alan Moore StorytellerAl final de las impresionantes 336 páginas que componen esta biografía de Alan Moore a cargo de Gary Spencer Millidge y que Planeta edita en español en un formato lujoso y casi impecable la impresión es que Moore nunca ha dejado de ser un autor underground y profundamente británico que circunstancialmente ha participado del tebeo comercial estadounidense y de su industria. Ni siquiera en su momentos de mayor triunfo mediático cuando producía encadenados y yuxtapuestos toda una serie de clásicos de la cultura, popular y de la otra si es que todavía existen ambas, de Siglo XX.

Su estilo, influencias y modos son los del mundo autogestionario, libertario y creativo del fanzinerismo de los 70 y su tradición la de los satíricos británicos de los cuales ofrece su propia interpretación severa, lúcida e implacable;, “el guardián de los muros de la civilización occidental” que decía su amiga la escritora Kathy Aker. Pero a la vez su obra está llena de comprensión, de realismo, resultando emotiva, tierna y sensual. Mostrando como Moore interioriza las motivaciones de sus personajes, dotándolos de vida propia, encarnándolos y así trascendiendo el icono o la figura unidimensional.(…) LEER

Alan_Moore_Storyteller_Page_4

(…)Para Moore el universo está contenido en Northampton, en una sola calle, en una sola casa, en una sola cabeza. Quizás por eso cada una de sus obras es una ampliación de la anterior, una idea explorada de modo cada vez más vasto y profundo, interconectándolo así a otras ideas que provocan un esplendor geométrico deslumbrante que termina por edificar constructos tan complejos como “Watchmen”. Y desde ese pináculo hacia atrás, quitando lo añadido, reconstruyendo lo edificado para ver si sigue sosteniéndose con  menos aparato, buscando, siempre buscando el perfecto equilibrio, la palabra justa, la imagen clara.Alan Moore Storyteller_Page_5

De manera especular la vida de Alan Moore se expande y se contrae, se enreda en un ouroboros que comienza y termina en Northampton para allí recomenzar. Un ciclo eterno de creatividad. No se trata de que Moore sea un ermitaño, no, se trata de que ha logrado estar en el punto exacto en el cual quería estar, en el cual debía estar. A viajado sin trasladarse hasta el fin de sí mismo y ha vuelto para contarlo convertido en mago. O lo que es lo mismo: en creador de lenguajes, de símbolos capaces de producir todo tipo de emociones y efectos al ser recombinados con la habilidad y el conocimiento de un chamán.

Alan Moore resulta ser la más rara clase de triunfador. Aquel que ha ganado a base de renunciar diciendo lo “NO” más rotundos que se puedan escuchar. Ha preferido siempre una honestidad fanática a cualquier otra posibilidad y ha sido, como Millidge y el propio Moore explican, ese vivir constantemente en el precipicio el que ha impulsado su carrera no hacia arriba, que después de todo es lo fácil, sino hacia lo profundo, donde apenas se ve y a veces nadie ha llegado antes que tú.

alan-moore-storyteller-spread2El arte introspectivo de Moore resulta ser idéntico cuando escribía para fanzines y revistas británicas en los 80 que cuando debutó en DC para reinventar “La Cosa del Pantano”, cuando finiquitaba a los superhéroes en “Watchmen” que cuando fracasaba en su intención de crear un cómic fractal en la inconclusa “Big Numbers”, cuando exploraba la psicogeografía en “From Hell”, la aplicación de la pornografía en “Lost Girls” o los límites de la cábala en “Promethea”. Y también es la misma que cuando destruía su pasado como lector infantil y adolescente en “Marvelman” y luego lo recreaba en “Supreme” o la línea ABC.

Por fuerza el retrato de alguien así tiene que ser una excéntrica mezcla de egomaniáco y desprendido, de hiperconsciente y de inconsciente. Moore excava al fondo de su mente en cada trabajo y eso equivale a explorar en lo profundo de un medio que él ha redefinido y ayudado a evolucionar como pocos autores antes y ninguno después.

alan-moore-storyteller-spread1Frank Miller, Neil Gaiman o Grant Morrison, esa curiosa némesis y la vez gemelo de Alan Moore, suelen verse nombrados siempre en relación a Moore como los protagonistas de la “adultización” del comic comercial USA durante los 80 pero ninguno se acerca siquiera a su obsesión por el “cómo”. Esa es la gran pregunta que domina toda su obra y que en cierto modo contradice el título de este libro, “Storyteller”, contador de historias. Es cierto que Moore es un gran narrador, paro en eso algunos de sus contemporáneos le igualan. La diferencia está en su necesidad no de escribir, ni de contar, sino de escribir cómics y de contar mediante el cómic.

Storyteller (3)Alan Moore ha cuestionado al medio de manera constante y obsesiva a lo largo de toda su carrera, todas sus obras, incluso las más emocionales como “V de Vendeta” son prodigioso experimentos con el lenguaje del medio, y volvemos a lo que la magia significa para el autor. No es solo que Moore necesite saberlo todo sobre el arte de contar historias, sino que una vez procesado esto su objetivo es contar historias que solamente puedan ser explicadas en un medio particular: el cómic.

A partir de esta premisa comienza un combate y un diálogo con el medio, al cual dota de herramientas privativas, recursos únicos que conforman un complejo sistema sintáctico, gramatical y semántico imposible de duplicar o extrapolar a otro medio. Esto lleva a su discurso y a su técnica a unos niveles de sofisticación primero mecánica –“Watchmen”- y luego orgánica, en especial a partir de la entrada del ocultismo y la magia en su vida de forma definitiva como instrumento a partir del cual organizar todo un coherente sistema filosófico, creativo y de creencias. (…) LEER

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(…)Pese a no tratarse de una obra teórica ni de un estudio el libro no resulta hagiográfico gracias tanto a las constantes intervenciones de diferentes voces, incluida la de un Moore a veces despiadadamente crítico con su trabajo, caso de “La broma asesina”, como a la capacidad de síntesis y agudeza del propio Millidge a la hora de enjuiciar y describir los diferentes y numerosísimos trabajos de Moore. Ya que si por algo destaca este monumental trabajo es por el afán de sondear cada recoveco de la carrera del guionista, desde los más rebuscados trabajos primerizos hasta las docenas de colaboraciones esporádicas en todo tipo de fanzines y obras sin ánimo de lucro. Sin duda uno de los apéndices más impresionantes del volumen –que incluye desplegables de guión, bocetos, apuntes, fotos de infancia y personales, el mítico panel de “Big Numbers”…-  es la cronología temporal de los trabajos de Moore, donde podemos ver a golpe de vista como su vasta obra era creada en un mar de alan-moore-storyteller-3-x-moor-lvbk-10-11_usyuxtaposiciones, retroalimentaciones y simultaneidades. Impresionante, sin duda.

Una libro que vale lo que cuesta, soberbio en su apartado gráfico, de lectura amena pero nunca vacua, laboriosamente traducida por José Torralba, durante mucho tiempo especialista del sello Vertigo dentro de la wweb Zona Negativa y uno de los grandes conocedores de Moore en España. Millidge se muestra sintético, lleno perspicacia y capaz de clarificar las complejidades de una mente creativa de primer nivel a través de la exposición minuciosa de su trabajo, de cómo llegó al mismo y del resultado final. Expositivamente impecable sin caer en la tesis ni la erudición gratuita, cerrado por un breve capítulo sobre las técnicas de Moore donde se revela una particularidad que resume simbólicamente la carrera de Moore: cuenta las palabra de la página para no sobrepasar un número predeterminado que se ha impuesto. Cuando lo hace dedica todo el tiempo necesario a quitar aquello que, por fuerza, debe sobrar.

La carrera de Alan Moore, sus decisiones, sus avances, sus fracasos y sus experimentaciones replican de modo fractal esa página: todo consiste en renunciar a lo que no es esencial.

Alan-Moore-Storyteller-illo

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2 comentarios el “El gran chamán del siglo: Alan Moore. Storyteller.

  1. John Space
    18 Mar 2013

    Añadido a la lista de futuras compras; y eso que Moore, por tener ya más de universo que de ser humano (en el buen sentido de la palabra), merece no un libro sino una enciclopedia Oxford o Cambridge.
    ?Le habrán ofrecido alguna vez un título honorífico? A buen seguro Moore no lo aceptaría, pero el gesto sería muy de agradecer.

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